Abia
CRUZ DEL SANTO
De época visigoda, puede tener alguna relación con la "hitación del rey Wamba". Años 672-680.
cruz

EL NOMBRE. ¿Pero qué, qué significa? Si lleva razón Heliodoro Cordente, el nombre le sería dado porque este valle donde nace el Záncara estaría poblado de abias, o anabias, que no son otra cosa que arándanos (arbusto de ramas angulosas, cuyos frutos son unas bayas negruzcas o azuladas, dulces y comestibles. Se crían en el norte de España. Abia, anavia, meruéndano, mirtilo, ráspano, rasponera. Lo dice el diccionario de María Moliner. Quizás hubiera que haber dicho en su momento a Doña María Moliner que aquí en las tierras de Cuenca se crían esos arbustos pero creo que ahora ya será tarde. Podemos concluir que no siempre los libros dicen toda la verdad ) y si me apuráis, endrinos. Y haberlos, haylos, pues todavía hay buenos ejemplares en el vallejo del Endrino (donde está el depósito del agua) y algunos de vosotros recordáis que las lindes de las viñas, y muchos rincones, las abias (o endrinos) compartían terrenos con los cermeños, que daban y dan cermeñas (peras) pequeñas y muy sabrosas. Estas cosas ya solo las sabe Salvador.

Según dice Heliodoro Cordente que cuando el rey Alfonso VIII obsequió al primer Obispo de Cuenca, Don Juan Yáñez, con estas tierras, que por ello se llaman de la Obispalía, el día de nochebuena de 1183, en la cédula de donación se denomina “la aldea que se llama Avia que en la antigüedad se llamaba Sarzola, equivalente a Zarzuela”. Zarzuela, como es obvio, es el diminutivo de zarza, con lo cual o a los arándanos o endrinos, o a las zarzas, debería Abia su nombre. Y sus habitantes se llamarían de Abia pues ni siquiera Herminio, que tiene muy buena cabeza, ha oído que se denominaran abienses o abieños y ni siquiera abieros que no suena bien.

Cruz del Santo, en un altozano junto al pueblo, marcando el eje de una hipotética división visigoda, tal vez hecha por el rey Wamba, sin que permanezca ningún recuerdo de leyenda o tradición conocida en el acervo popular demostrando su antigüedad, de clara adscripción visigótica según se deduce por la cruz pometeada que la corona.